Las intensas lluvias que azotaron recientemente a la Región Centro dejaron huella en el sistema educativo. Al menos diez escuelas resultaron afectadas, y tres de ellas presentan daños considerables, informó Abraham Segundo González, director de Servicios Educativos en la zona. El trabajo de evaluación comenzó de inmediato.
Desde que cesó la tormenta, brigadas de Servicios Educativos recorrieron los planteles para verificar su estado. En el camino encontraron no solo techos y muros dañados, sino también calles anegadas y espacios exteriores con ramas caídas y obstrucciones que ponen en riesgo a los estudiantes y personal educativo.
Uno de los casos más delicados es el del Jardín de Niños Celestino, donde la estructura de concreto fue severamente dañada. Ante esta situación, el Municipio aprobó su reparación inmediata. Este lunes iniciarán las obras con el objetivo de que los niños puedan volver pronto a sus clases presenciales.
El funcionario extendió una invitación a madres y padres de familia para apoyar en la limpieza de los planteles. En algunos casos, la lluvia arrastró ramas, tierra y otros residuos que deben retirarse antes del regreso a clases. La colaboración ciudadana será clave para acelerar la recuperación.
En caso de que las condiciones no permitan el regreso inmediato a las aulas, González aseguró que se valorará la posibilidad de reactivar las clases de forma virtual. “Lo más importante es que el aprendizaje no se detenga. La seguridad de nuestros niños y maestros es nuestra prioridad”, puntualizó.
Finalmente, reiteró el compromiso de las autoridades por restablecer la normalidad en cada escuela afectada. “Sabemos que muchas familias están preocupadas, pero no están solas. Vamos a trabajar juntos para que nuestros hijos regresen a espacios seguros, limpios y dignos lo antes posible”, concluyó González.










