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GILBERTO, UNA VIDA ENTRE SOMBRAS Y MENSAJES PERTURBADORES

Publicaciones perturbadoras, ideas oscuras y una tragedia familiar que estremece a Frontera

Frontera, Coahuila.– Se hacía llamar Gil Ortsac en redes sociales. Su nombre real: Gilberto Rafael de los Santos Castro, empleado de la empresa Greenbrier-Gunderson. Su perfil de Facebook, aún activo, está lleno de símbolos y mensajes ligados al luciferismo, una corriente que, aunque no necesariamente satánica, sí exalta la rebelión, la libertad individual y el conocimiento fuera de dogmas. Ahí, en ese rincón digital, Gilberto dejó pistas de una mente atormentada, una vida al filo de la desesperación… y de un crimen.

En una de sus publicaciones recientes, escribió:

“Lucif3r no es un demonio, es el símbolo del despertar. El luciferismo no adorna a nadie: se honra el conocimiento, la libertad y el poder personal.”

Una ideología que a simple vista parecía filosófica, pero que escondía una profunda fractura emocional.

El 11 de junio, sin que nadie pudiera anticipar lo que estaba por venir, publicó:

“No es que quiera morir… solo ya no quiero seguir sintiendo. Dejar de existir suena más a descanso que cualquier promesa de paz.”

Un mensaje directo, devastador, ignorado por quienes quizá lo vieron y no dijeron nada.

Apenas el 8 de junio, otro texto lleno de vacío y rabia:

“La vida es un error cósmico que arrastra carne vacía. No hay propósito, no hay salida. Solo el frío eterno, como el silencio, después del último alarido. Que arda el mundo, yo ya me apagué por dentro.”

Nadie lo tomó en serio. Nadie entendió que hablaba en serio.

Gilberto era padre de una niña con discapacidad. Quienes lo conocieron aseguran que era tranquilo, callado, encerrado en sí mismo. Pero el dolor que lo consumía lo empujó al borde… y lo cruzó. Esta semana, asesinó a su esposa y luego se quitó la vida. No dejó carta, no pidió perdón, no dio explicaciones.

¿Una mente quebrada? ¿Una espiral de ideas oscuras? ¿Un culto mal entendido?

La pregunta que más duele sigue sin respuesta: ¿por qué mató a su esposa?

Él se llevó la verdad a la tumba.

Frontera no solo llora una doble muerte. Llora el silencio que rodea a los que gritan por dentro.